así fue nuestro aperitivo itinerante en “A avó veio trabalhar”.

El último aperitivo de picnic se convirtió en una petiscada que, a modo de almoço entre amigos, nos permitió conocer las entretelas de un proyecto adorable en Lisboa que mezcla el diseño de producto y el diseño social: A Avó veio trabalharcapitaneado por Susana, diseñadora industrial y Angelo, trabajador social.
En él, ponen manos a la obra a casi una cincuentena de abuelas del barrio de Sao Bento que, afectado por la gerintrificación, había arrinconado a sus ancianos y comercios tradicionales. Ellos recuperaron la creación y venta de producto artesano diseñando colecciones de guantes, cojines o tapices, esas cosas que cualquier abuela haría por su nieto… o por el nieto de cualquier otra.

Desde el inicio de este proyecto, que se acerca ya a los diez años de edad, han puesto a “trabajar” y a vivir a sus avós, protagonistas absolutas de un cambio de escenario entre los mayores de la zona que forman de nuevo parte del grupo de agentes activos.

En el aperitivo conocimos también a Manuel y Mariana, de Res do Chao, espacio de coworking vecino y artesano donde diseñadores de moda, complementos, ceramistas y creativos de cualquier tipo comparten mesa, tienda y experiencias.
Desde la creación hasta el proceso de venta compartida de producto que permite al creativo convertirse en comercial del trabajo ajeno, que toma, de esta manera, un valor, una trascendencia y una solidez que, algunas veces no se otorga al propio.

Con la visita de Helena, del Museu das Comunicaçoes, conocimos otro canal de visibilización del trabajo creativo, y nos marchamos con la sensación de haber compartido, en una mesa muy lejana a las nuestras, las mismas preocupaciones, ideas y soluciones que hacen de las disciplinas creativas el mayor espacio de coworking virtual del mundo.

Ate ja!

y además...