Las tartas de L'atelier

Asesoría, naming, storytelling, rediseño de marca

Biefing

Nuestro cliente elaboraba tartas saladas y dulces al estilo francobelga. Las primeras, mal conocidas en España como quiches, son ese plato que las madres elaboran con lo que tienen en el frigorífico.

El producto de Las Tartas de l’Atelier no tenía nada que ver con eso. Eran tartas saladas deliciosas, suaves, esponjosas y artesanas. Creadas con ingredientes frescos, de sabores muy bien calibrados y equilibrados.

Por eso, decidimos darlas a conocer de cero, creando para ellas un nuevo nombre desprejuiciado, sin connotaciones para el español, que era el mercado en el que nuestro cliente estaba abriendo.

Tartesana: tarta + arte + sana

Con la contracción de tres valores esenciales del producto, creamos la denominación tartesana, que nos permitía a su vez huir del término «tarta», habitualmente asociado en España a productos dulces y empalagosos.

A partir de la nueva denominación, construimos un storytelling para la marca que reflejara su procedencia y justificara la nueva denominación del producto.

Rediseñamos la marca partiendo de la procedencia como base, resaltando el apóstrofe, que se convierte en el ingrediente, la guinda del pastel gráfico que creamos para Las Tartas de L’Atelier, y que, en su esquematización, la misma que se usó como recurso también en las fotografías de producto, podía aplicarse para desarrollar cualquier tipo de elemento gráfico.

Un apóstrofe como un papelito de confetti, como una celebración al sabor y a la salud.

Las Tartas de L'atelier

Fotografía de producto y diseño web.

La fotografía del producto tenía que mostrar claramente sus ingredientes, una variedad habitualmente inexistente en las desgraciadamente famosas quichesespañolas, por lo que, como en la imagen, troceamos, desmenuzamos y organizamos los ingredientes en una mise en place gráfica muy esquemática para transmitir al cliente la realidad de un proceso artesano en un entorno de obrador profesional, alejado de la fotografía de bodegones contextualizados de los blogs gastronómicos, que desvelan una aproximación amateur a la creación de la receta.

Con estas fotografías, construimos una web que tomaba el color y el elemento como ingrediente, organizando los contenidos desde una home parallax que definía el global de la propuesta y reconducía a las diferentes secciones del menú en un abrir y cerrar… de boca.

Fotografía y Diseño L'atelier
Tartas

Estrategia digital

A fin de dar a conocer la marca y la tienda online de Las Tartas de l’AteIier, creamos una estrategia digital en dos fases: notoriedad y compra para dos soportes, facebook y google ads a través de una campaña de display.

En la fase de notoriedad, dividimos el producto en tres sugerencias de consumo (oficinas, eventos y saludable) creando materiales gráficos explicativos de las ventajas de las tartesanas en cada contexto.

Segmentamos geográficamente el público y añadimos segmentaciones de estilo de vida que nos acercaran al profesional que almuerza en la oficina o tiene en ellas reuniones de trabajo donde la tartesana puede sustituir la pizza o las mediasnoches de jamón y queso habituales.

Rectificando sal.

A pesar de los buenos resultados, las conversiones a compra fueron escasas.

Después de un análisis con nuestro cliente con el que repasamos punto por punto los pasos hasta la llegada de los visitantes a la tienda online (la visibilidad de la campaña en facebook y google fue buena, la interacción, el acceso a la web y, a su vez a la tienda, también), ¿por qué los usuarios no compraban y lo hacían, esencialmente, solo los que ya habían probado el producto?

Con esta información, dedujimos que el usuario español, a pesar de conocer bien el medio y a venta online de productos elaborados de alimentación, NECESITA probar aquellos que aún no son referente en el mercado.

Por lo que propusimos a nuestro cliente un plan para integrar su marca en las tiendas/restaurantes de sus clientes de hostelería a través de un programa de fidelización y la creación de una línea de producto nueva para distribuir en HORECA (raciones individuales y de menor tamaño) que no entrara en competencia con el producto de venta online (más grande y sin porcionar).

Con esta acción, desde la web y redes los usuarios que mostraron interés por PROBAR el producto, obtenían direcciones donde hacerlo (generando tráfico a los establecimientos cliente de Las Tartas de L’Atelier y, por tanto, fidelizándolos) y por otro lado, los propios establecimientos, con el producto debidamente etiquetado, eran un magnífico escaparate para las tartesanas, al ofrecer un producto delicioso, justo en su momento de consumo